A ti que eres madre, a la mía… A todas

olas

El tiempo avanza impasible y va tiñendo de gris perla tus cabellos.
Una estrella bajó a lo más profundo del océano para teñir de azul tu sangre,
y te convirtió en la reina de mi vida…
La misma sangre que hoy riega mis venas.

Tu rostro se va llenando de pequeñas líneas que son sinónimo de vida.
De la que distes. De aquel milagro que hizo que yo pudiera repetirlo.
Ojos marrones con instinto felino que con una mirada adivinan…
Mis sentimientos, mis pensamientos… Los comparten, los sienten, los respiran.

 La luna despierta cada noche para calmar las lágrimas que te producen mis heridas.
Tus cicatrices curan al ritmo que mis sonrisas florecen.
Las llagas en tu corazón escuecen cuando tropiezo.
Pero tu mano siempre está dispuesta, tendida, firme, no tiembla, incondicional.

Tu cuerpo, que día a día amanece más cansado,
y que por mí tomaría un último impulso hasta lo más alto del firmamento.
Aquel que fue un castillo en lo más alto de la montaña y poco a poco se deteriora,
y sin embargo no cambio el abrigo que da su abrazo.

Tu mente, capaz de perdonar lo imperdonable,
de humillar sus propios principios para permanecer a mi lado.
Comprensiva, que no juzga. Fiel y soñadora.
Pensamientos añejos que cabalgan al galope para alcanzar los míos.

Tu corazón, capaz de reconstruir el mío a pesar de estar quebrado.
Ese que dejaría de latir por recomponer el puzzle de mis sueños.
Aquel que descubrió el odio el día que por primera vez rompieron el mío.

A ti que eres madre, a la mía… A todas

Ilustracion de Karin Taylor

Viernes dando la nota… Mi pequeño tesoro… Sólo tú

El día 4 de octubre como todos y todas ya sabéis más que de sobra, me sorprendían dos barras verticales que indicaban que una cosa preciosa, que una vida, crecía en mí. Una mezcla de ilusión, incredulidad, sorpresa, emoción y alegría me embargó…

Dos personas muy especiales me dedicaron dos preciosas canciones que hoy quiero compartir con todos y todas vosotras. Con ambas me emocioné, por todo lo que transmiten… (Supongo que el maremagnum hormonal algo tendría que ver también).

¡Gracias Cris y Maru! Sigue leyendo

Para ti

Me paro a pensar en todas las personas que han pasado por mi vida, ahora creo que sería incapaz de contar a todas y cada una de ellas. El colegio, el parque, el instituto… El primer beso… Algunas que han pasado inadvertidas y otras no tanto. Que algunas dejaron una pequeña huella, un recuerdo, una sonrisa, otras tatuaron dolor y sin embargo ya quedaron en el olvido, y otras, que sin más se quedaron en el pasado.

Sin embargo, hasta las personas que han resultado menos trascendentales, incluso las que han ocupado la más mínima parte de nuestro tiempo, forman parte de ese cuaderno de bitácora que es la vida y estoy convencida de que cada uno de los instantes que vivimos son los que forjan nuestro carácter, los que moldean nuestra persona a lo largo de los años. Sigue leyendo

Me gusta, no me gusta…

banner amelieHoy me sumo a esta bonita iniciativa que Gatito Jerome, que conocí gracias a Marta de Diario de algo especial. Se trata de hacer una pequeña lista de pequeñas cosas, que aunque a priori parezcan sencillas e insignificantes, al final dicen mucho de ti. Esas cosas que te gustan y que no te gustan. Ahí van las mías… Sigue leyendo

Dos estrellas en el cielo

En el cielo brillan cada día miles de millones de estrellas. Pequeños puntos de luz que iluminan mis noches y las tuyas. Pero hay dos que destellan especialmente cuando observo el cielo. Que me devuelven la mirada cuando las observo. Que me abrigan con la oscuridad que las hace resplandecer.

Muchas personas se fueron de mi lado para convertirse en astros que me acompañan con sus recuerdos… Y todos y cada uno de ellos fueron importantes para mí, porque formaron parte de mi vida. Porque cada una de esas personas dejó el sello de su recuerdo en mi corazón. Cada noche se encienden en el cielo para recordarme que un día estuvieron aquí, y mis sentimientos les hacen brillar con más fuerza. Sigue leyendo

Hoy me he levantado poeta… Y el cielo le dijo al mar…

Hoy me he levantado poeta…

Cada mañana, cuando voy al trabajo y no me acompaña la música o no voy sumando y restando matrículas, escribo cosas en mi mente. Siempre lamento no tener papel y boli para plasmarlo. Pensamientos que se desvanecen en el olvido cuando llego a la oficina. Miles de palabras y sentimientos que se agolpan en mi cabeza y que nunca ven la luz, porque no soy capaz de plasmarlas tal cual brotan cuando tengo por fin la oportunidad. No son iguales, pierden encanto. Hoy he decido tatuar esas palabras aquí y publicarlas. Espero que os gusten.

Sigue leyendo