No te pongas bragas de lunares bajo las mallas

Llega un momento después del embarazo en el que ya no hay excusa. Casi un año después de dar a luz sigo en fase en ensanchamiento. Mi posparto se está alargando tanto que ya, seamos sinceras, no engaño a nadie. Esto parece el puerperio de mamá elefanta. El flotador que tengo por barriga cada vez está más prominente y abultado. “Las mollas” sobresalen del sujetador por doquier, cual abuela con cruzado mágico. Que por otro lado, sigo sin entender qué tiene de mágico un sujetador que hace que tus tetas parezcan conos en forma de arma arrojadiza, estilo Madonna. Pero bueno, aunque el tema del erotismo de algunas prendas interiores también daría para hablar largo y tendido, no es el que hoy nos ocupa. Sigue leyendo