Tu primer cumpleaños

Por más vueltas que le he dado en la cabeza a este post, no he podido evitar de ninguna manera que me saliera un pastelón. Pero es que pensar en ti despierta en mí tal grado de ternura que cualquier otro tono nada tendría que ver con lo que realmente siento… Unas dosis “diabéticas” de mimos y empalagosismo supino. Sigue leyendo

En el saloncito con… ¡Pequeboom!

Nos acomodamos una vez más en el saloncito para recibir en esta ocasión a una mujer que me hace especial ilusión. Hace tiempo, cuando empezamos a leernos para mí era simplemente Pequeboom, una mamá bloguera más a la que me gustaba leer y con la que aun en la distancia intuía muy buen feeling. Ahora para mí, ya es Ángela, mucho más que una mamá bloguera. Aunque aún no hemos tenido la oportunidad de ponernos piel, no pierdo la esperanza de que en muy pocas semanas podamos por fin darnos un buen abrazo mientras malamadreamos entre risas… Si es que su barriga nos lo permite. 😉 Mientras tanto, os dejo con ella.

Sigue leyendo

Cómo organizar un cumpleaños y no morir en el intento

Mira que me considero una mujer práctica y que a pesar de ser puntillosa y cuadriculada, a la hora de la verdad soy bastante resolutiva. Pero esto de organizar el cumpleaños de los niños, me está estresando.

El año pasado el mayor ya quería celebrar su fiesta de cumpleaños con sus amigos y amigas de clase, pero a menos de dos semanas de dar a luz no me veía con ánimo ni energía de meterme en semejante embarcada. Por lo que se lo expliqué y le prometí que este año, seguro, tendría su fiesta de cumpleaños especial. Menos mal que aun siendo pequeño, lo entendió y se conformó sin rechistar.

Pero arrancamos doce páginas de calendario y estamos otra vez en mayo, y como no, toca cumplir y nos liamos la manta a la cabeza… Pero no os vayáis a creer que hablo de una celebración por todo lo alto, no… ¡Para nada! Sin embargo, a continuación detallo todas las cosas que hay que tener en cuenta: Sigue leyendo

En el saloncito con… Planeando ser padres

Hoy retomo la sección del saloncito con una mujer muy especial. Ella es Lucía. La primera persona que comencé a seguir en este alocado pero intenso mundo de la blogosfera maternal. Prácticamente desde las primeras semanas pude vivir “de cerca” con ella el embarazo de su bichilla, y sin duda me quedé enganchada a su blog. Por su frescura, su sentido del humor y porque sabe llamar a las cosas con su nombre.

¡Vamos allá! Sigue leyendo

No te pongas bragas de lunares bajo las mallas

Llega un momento después del embarazo en el que ya no hay excusa. Casi un año después de dar a luz sigo en fase en ensanchamiento. Mi posparto se está alargando tanto que ya, seamos sinceras, no engaño a nadie. Esto parece el puerperio de mamá elefanta. El flotador que tengo por barriga cada vez está más prominente y abultado. “Las mollas” sobresalen del sujetador por doquier, cual abuela con cruzado mágico. Que por otro lado, sigo sin entender qué tiene de mágico un sujetador que hace que tus tetas parezcan conos en forma de arma arrojadiza, estilo Madonna. Pero bueno, aunque el tema del erotismo de algunas prendas interiores también daría para hablar largo y tendido, no es el que hoy nos ocupa. Sigue leyendo

El regalo que nunca me hicieron

El regalo más grande que mis padres hubieran podido concederme sin duda hubiera sido un hermano o una hermana. Durante años, pedí y volví a pedir a los reyes magos, que mis deseos se hicieran realidad. Pero lo cierto es que ese deseo jamás se materializó, o mejor dicho, jamás se personificó.

Con los años aprendí o asumí, que jamás tendría esa figura en mi vida. Mirar a otros niños y niñas y ver esa complicidad me daba cierta envidia, no lo voy a negar. Esa compañía en las frías y lluviosas tardes de invierno en las que la soledad de mi habitación era mi única compañera. Tirada en la alfombra con un “Walkman”, o jugando a ser cantante, sola, sin más público que el de la soledad. Sí, es cierto. En muchos momentos añoré tener a alguien a mi lado.
Sigue leyendo

Mi historia de la teta. Nuestra primera lactancia.

Cuando arranqué con el blog tuve muchas tentaciones de escribir sobre mi primera (y en aquel momento única) lactancia. Después de un año largo de blog, las personas que seguís de cerca esta bitácora ya conocéis de sobra mi historia. Supongo que por apuro, vergüenza, miedo… O simplemente por intimidad, en los inicios no tenía previsto que terminara siendo mi rincón de catarsis, no me pareció oportuno hacerlo. Sin embargo, Vanesa, Orquídea dichosa, nos brindaba en su blog la oportunidad de compartir nuestra historia. De aprender unas de otras, de llorar y reír juntas, de desahogarnos, de vaciar la mochila, y así fue como empecé a escribir mi relato. A fecha de hoy me apetece que esa parte de mi historia esté en el blog, por lo que le planteé a Vanesa la posibilidad de copiar y linkar parte de la misma. Ella me dio la posibilidad de “llevarme” el post completo, pero lo cierto es que ese relato fue escrito para su blog, y lo justo es que permanezca en él. Por ello, aquí sólo encontrarás parte del mismo…
Sigue leyendo