Cinco meses. Así jugamos nosotros.

¿Quién dijo que un bebé de cinco meses no juega? El juego es la herramienta a través de la cual los niños realizan todos sus aprendizajes y comienzan su proceso de socialización. El carácter lúdico y la experiencia placentera que les reportan sus experiencias con el juego, hacen que mantengan la atención en todo aquello que llevan a cabo.

El juego en los niños está basado en diferentes teorías, pero no fue hasta mediados del siglo XIX que se le dio la importancia que realmente tiene en el desarrollo de los niños. Y no fue hasta entonces cuando los diferentes estudiosos se pusieron a observar y a investigar sobre ello. De aquí nacieron las famosas teorías de Montessori, Piajet, Spenser, y el mismísimo Freud, que también hizo sus aportaciones a la materia.

En casa tenemos claro que estimular al niño, jugar con él, compartir esos momentos de mimos, tacto y canciones son impagables, pero que además, contribuyen a su desarrollo de una manera muy positiva.

En estos cinco meses hemos podido ver cómo avanza en sus métodos de juego el pequeño. Durante el primer mes es complicado, porque son pequeños, pasan la mayor parte del tiempo dormidos o comiendo y sus estructuras cognitivas y motoras están aún en pleno proceso de maduración. Sin embargo, es curioso, porque a su manera, ¡también juegan!

A partir del segundo mes, ya empezamos a experimentar con la boquita, ¡todo nos viene genial para chupar! No tenemos que tener miedo de que se lleven a la boca las cosas ¡Es su manera de explorar! Simplemente tendremos que poner cuidado en qué les damos y las condiciones en las que está. Siempre ha de estar limpio y en perfecto estado, para evitar cualquier tipo de accidente. Y por supuesto estar supervisando “el juego” a la vez que les hablamos o les cantamos.

La voz de mamá y papá le gusta mucho. A partir de los en cuatro meses, sonríe y presta atención cuando le berreamos cantamos. Pero no todas las canciones le gustan, sus preferidas son los cinco lobitos y ese particular movimiento de muñeca y el perrito pintxo. Aunque todavía no entiende lo que le decimos, sí que presta atención cuando le contamos un cuento, o simplemente le hablamos modulando la voz, subiendo y bajando exageradamente el tono. Como a mí cuando era chiquitina el cuento de garbancito me encantaba, es el que le cuento yo a él.

El tacto y el contacto con nosotros es otro de sus juegos favoritos. Decir además que le relaja mucho, y a nosotros nos encanta que explore mientras nos toca la nariz, los estira de los pómulos y las orejas. Cuando intenta meternos las manitas en el ojo, es un poco más incómodo, o cuando algún dedillo se mete por la nariz ;). Ha descubierto que el pelo de mamá le hace cosquillitas en la cara y le encanta jugar a atraparlo y estirar de él (a mí ese juego me gusta un poco menos).

Hasta hace poco no reaccionaba a las cosquillas o a las pedorretas en la barriga. ¡Pero ahora le encanta! El momento cambio de pañal se ha convertido en un ratito muy divertido, aunque a veces eso suponga que ponerle el pañal, ¡sea misión imposible!

El cucú-tras también le divierte mucho. Pero no de cualquier manera. Le gusta cuando mamá le coge sus manitas y le tapa su carita. Cuando nosotros nos tapamos los ojos a nosotros mismos, el juego no tiene el mismo efecto.

Hasta ahora no hacía mucho caso a los juguetes como tal, pero poco a poco vemos cómo va entreteniéndose con ellos a su forma. El juguete estrella ha sido la mantita de actividades (en tamaño reducido) que encontramos hace poco. Nos gustó porque ocupa poco espacio y se adapta tanto para que juegue con ella semisentado en la hamaca, como para que pueda trastear con ella tumbadito en el suelo boca abajo, de manera que va fortaleciendo los lumbares de cara a mantenerse sentado él sólo. Éste es el modelo que tenemos en casa:

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Otra cosa que le encanta y con la que cambia completamente el gesto es cuando le cogemos en volandas y hacemos el avión. Al principio recuerdo que su cara era todo un susto, pero ahora esas cosquillitas en la barriga, le hacen reír un montón.

Aún no ha elegido ningún muñeco de apego, es pronto para eso. En el caso del mayor, Coco fue su amigo incondicional hasta los cinco años. Creo que sentí yo más pena que él cuando lo dejó. Debo decir que aún lo conservo con todo el cariño del mundo. Cosido y recosido por los cuatro costados, descansa en su cama a diario. Y es que cinco años de aventuras dan mucho de sí. El pobre se ha merecido el descanso 😉

A partir del sexto – séptimo mes, cuando ya pueda permanecer sentado él solito, nos adentraremos de lleno en el increíble mundo del “cesto de los tesoros“, una oportunidad única de estimular su instinto investigador. Pero de eso ya os hablaré más adelante. Será el momento ideal para comenzar a encajar, construir, apilar, golpear. Empezará una etapa muy rica y divertida en cuanto al juego se refiere.

¿A qué jugabas tú con tu/s peque/s en estas edades?

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20 pensamientos en “Cinco meses. Así jugamos nosotros.

  1. Me encanta leer vuestras experiencias y comentarios sobre los pekes a esa edad, para mi es algo agridulce, pero creo que tb debo decirlo.
    Maria miraba mis manos, las suyas, le gustaban las canciones y ella tb nos hacia sus conciertos. Pau era un niño muy tranquilo, que mordia sus manitas y de vez en cuando reia mucho, muchisimo. Mi hijo no miraba cuando hacias ruido o lo llamabas (no es sordo), no le llamaba la atencion si le cantabas y las texturas desconocidas le incomodaban mucho (todavia le pasa). Mi hijo tiene autismo. La mayoria de los profesionales dicen que no se manifiesta claramente hasta los 18 meses. Yo empece a notar algo diferente con 4-5 meses. Si notais cualquier cosa no tengais ningun problema en consultarlo, es mejor que os tachen de alarmistas.
    Seguid disfrutando de los gordis que crecen en seguida!!! Yo disfruto mucho con los mios.
    Un besazo Vero.

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    • Totalmente de acuerdo Silvia. Las madres, o los padres, no se me vaya a ofender nadie, somos quienes compartimos la mayor parte del tiempo con ellos, y si bien cada niño tiene sus ritmos de aprendizaje, todos sabemos lo que es más o menos normal.

      Creo que detectar de manera temprana cualquier trastorno es fundamental para poder intervenir cuanto antes. Tengo un caso cercano en el que fue la propia mamá la que se dio cuenta de que su niño no se “desarrollaba” igual. También, casualmente es autismo.

      Lo peor de todo es que los recursos públicos y la ayuda que se facilita a las familias para la estimulación temprana son irrisorios. La formación a las familias escasa. Vamos, que como en todo en este país, o te buscas la vida y “te formas” tú, o te mueres de asco.

      ¡Un besazo preciosa! Gracias por dar tu visión :*

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  2. Tu peque además de ser un espabilado es super bonito. Pero ¿como no va a saber jugar teniendo una familia como la que tiene?? Me encanta cuando están super atentos a todo lo que se les dice, se les habla y se les toca, es una etapa muy entrañable.

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    • Es una etapa preciosa Marta. A veces pienso que no viví lo suficiente estos momentos con Diego. Al menos no de esta manera. De alguna manera me pesa… Aunque no pueda cambiarlo, me da pena.

      Sin embargo con Xabier quiero exprimir cada momento. No quiero dejar pasar la oportunidad de aprender con él. Es increíble ver cómo de día en día va aprendiendo cosas nuevas, su afán por descubrir. Es una pasada. Son verdaderas esponjas de aprender y el juego la mejor forma de estimularles.

      ¡Un besote!

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  3. Es muy importante y satisfactorio jugar con ellos, desde bien peque jugaba con Cachorro, da igual que se muevan poco o no cojan nada, solo con hacer monerías delante de ellos es suficiente! un abrazo guapa

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    • ¡Hola guapa!

      Sí, es muy importante en todos los aspectos. Favorece el desarrollo socio-afectivo de los peques. Contribuye a la formación de ese apego seguro entre el niño y los padres, además de muchas otras cosas más. ¡Es la autopista al mundo! Jajajajajajaja (creo que me he pasado un poco, ¿no? 😛 )

      ¡Un besote, guapa!

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  4. ¡Qué recuerdos! A mis peques les encantaban los cinco lobitos, el cucú tras y se tronchaban con aserrín aserrán. De hecho una de las primeras palabras de diego fue aserrín.

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    • Jajajajajajaja, bueno, yo ya le he advertido, que con el embarazo que me ha hecho pasar (pobre, qué culpa tendrá él), la primera palabra ha de ser ama, sí o sí…

      Xabier se queda hipnotizado y con una sonrisa de oreja a oreja con los cinco lobitos. A veces yo creo que hace hasta intento de imitar el movimiento de la mano. Pero esto no sé si es así, o sólo son mis ojos de madre…

      Qué bonita es esta etapa, ¿verdad? 🙂

      ¡Un besote!

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    • ¡Hola María!

      Sí… Lo de llevarse todo a la boca es súper normal. Están en su fase oral, que se llama. Es su forma de descubrir el mundo, Jajajajajajaja ¡a golpe de salivazo! Este hijo mío también se lleva todo a la boca. Muchas veces cuando le tengo en brazos sobre las piernas, de repente empiezo a notar cierta humedad en la mano… Y ahí está todo encorvado degustando mi mano, mi brazo, mi ropa, o lo que pille…

      ¡Un besote!

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  5. Mi bebe tiene 4 meses y le gustan muchas cosas pero no se entretiene mucho tiempo con algo en particular. Los dibus,las canciones,el gimnasio, sus piececitos, sus manitas y las mías… Eso si, absolutamente todo a la boca. También le gusta mucho estar en brazos , pero hacia delante, para que cotillee todo. Lo mejor, las risitas que se echa y que ,a veces, parece que trata de hablar jajajaja

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    • Hola Laila,

      Sí, es normal que no mantenga la atención durante mucho tiempo en una actividad. Poco a poco verás que cuando algo le llame la atención, ese tiempo se irá incrementando. Son pequeñas máquinas de explorar y descubrir.

      Espero poder publicar el próximo mes un post sobre el cesto de los tesoros, un juego ideal para cuando tu peque se mantenga sentada. Es un juego enfocado a la exploración y al descubrimiento a través de los cinco sentidos 😉

      ¡Un abrazo!

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  6. Vikingo fue un pelín adelantado en cuanto al gateo, con 5 meses ya se recorría la casa. Aprovechamos para bajarlo al suelo con una manta de actividades y poniendo objetos para estimular su curiosidad y el gateo. Nos sentábamos mucho con él en el suelo para enseñarle diferentes juguetes con sus texturas, melodías, etc… Claro que se puede jugar con ellos, comienzan a fijarse en todo y es una oportunidad para comenzar la estimulación. Un besazo.

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    • Uauuuuu, qué pasada, ¿no? Yo veo esa fase un poco lejos aún, pero sé que le vamos a “sacar mucho partido”. Me has dejado de piedra… ¡Con cinco meses gateando! Nosotros que vivimos en una casa de tres plantas, miedito me da con las escaleras. Creo que voy a tener que poner barreras de esas en todos los pasillos.

      ¡Gracias por compartir tu experiencia, guapísima! La curiosidad, como tú has dicho, es la clave de la exploración y del aprendizaje. ¡Me encanta! 😉

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  7. Pues mi bichilla con 5 meses ni 5 lobitos,ni cu cu tras ni nada. Se pasaba el rato en la hamaquita mirándose las manos y se acabó, con eso tenía horas de entretenimiento. ¡Ahh! Y también con una botella de plástico a la que tardó 2 semanas en arrancarle la etiqueta. ¡No veas qué fiestas se pegaba!

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    • Jajajajajajaja ¡perseverante la bichilla! A este en la hamaquita es como si tuviera chinches… Le gusta estar más bien poco ahí.

      A este el cucú – tras desde hace ya bastante que le hace gracia. Eso sí, tiene que ser con sus manos. Si me tapo yo mi cara con mis manos, me mira como las vacas al tren. A él le gusta que tape sus ojitos, con sus manos. Me ha salido exigente el enano 😉

      Ahora que hablas de botella… Ayer nis dio su primer concierto con un brick de leche. Como si fuera una batería. ¡Qué leches le daba, oye!

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    • ¡Hola guapa!

      Jajajajajajaja, bueno, es que Pintxo es como más de aquí… Es una canción en euskera de toda la vida (de la mía, al menos) y a Diego también se la cantaba, desde que estaba en la barriga.

      ¿Te puedes creer que nunca he conseguido aprenderme el aserrín aserrán? Llego a las campanas de San Juan, y adiós, ahí empiezo a inventarme la letra. Jajajajajajaja

      ¡Un besote!

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    • ¡Hola preciosa!

      Sí, los colores fuertes son los que más les llaman la atención. Hasta casi el año (nueve, diez meses más o menos) como quien dice no tienen la vista del todo desarrollada, aunque a partir del sexto mes ya ven con bastante “claridad” las formas. Supongo que eso sea lo que hace que los colores fuertes les llamen más la atención. De hecho la mayoría de los juguetes para bebés son de colores vivos, rojos, verdes, azules, bastante fuertes. ¡Y los soniditos también les encantan!

      Al principio parece que no, pero es increíble cómo poco a poco van interactuando con nosotros y ¡cada vez nos reclaman más para jugar!

      Gracias por compartir tu experiencia 😉

      ¡Un besote!

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