La maternidad de la A a la Z: Con “U” de Unión

Si hay una palabra que explique a la perfección lo que siente una madre desde el preciso instante en el que conoce que dentro de su cuerpo se gesta una vida, esa palabra es UNIÓN, en el sentido más amplio de la palabra. Lo que siente y lo que implica.

Una unión física. Una simbiosis perfecta de dos cuerpos, dos seres humanos. Una vida que se crea y crece en ti. Dos corazones que laten asincrónicos, pero rítmicos por sentirse uno. Es en ese preciso instante cuando algo cambia en ti. Tus prioridades, la forma de ver las cosas que te rodean, tu forma de sentir, de respirar la vida. Una conexión que durante los siguientes nueve meses marcará el ritmo de tu existencia. Es como si un manto transparente cubriera vuestras vidas. Desde ese preciso instante vivirás por y para él. Para tu hijo. Una unión física que tiene fecha de caducidad.

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Pero esa unión, no te equivoques mamá, no finaliza cuando es cortado el cordón umbilical. Más bien al contrario… Sólo la unión física desaparece. Hasta ese momento sentías, era, parte de ti y sólo de ti. Incluso el hecho de que así fuera te transmitía cierta seguridad. Está contigo, está a salvo, nadie tiene la capacidad de hacerle daño. Vuestro manto protector os cuida y os protege. Esa sensación de pertenencia que toda madre siente.

Pero… Llega el inexorable instante en el que vuestros cuerpos se separan. Esa pequeña vida parte hacia el mundo para experimentar, para crecer, para vivir. Sin embargo y a pesar de que esa unión física de alguna manera desaparece, jamás dejaréis de sentirla. Tomará otro sentido mucho más fuerte si cabe. Quizá menos tangible, pero tan unido al sentir y al corazón que sólo experimentándolo se puede llegar a comprender.

Una unión mental. Lazos invisibles que se van entrelazando a través de todas las personas, momentos, situaciones, infinidad de primeras veces que entran en escena. De INTERFERENCIAS, porque así lo sientes, como si soltaras su mano y lo dejaras caer a un vacío sin la protección que sólo tú puedes y sabes darle, y que nos guste o no forman parte de lo que implica vivir.

Esa sensación de seguridad desaparecerá para dar paso a la incertidumbre, a mil y un miedos y fobias, a noches en vela en cada una de sus ausencias. Comprenderás que es ley de vida, lo sabes y eres plenamente consciente de ello. Que al igual que un día tú lo hiciste, él debe emprender su camino.

Y sin embargo y a pesar de todo, ese lazo, esa unión que ha ido haciendo miles de quiebres y cabriolas, de nudos imposibles, os seguirá uniendo durante el resto de vuestras vidas. Porque la realidad es que ese cordón umbilical que un día os unió jamás desaparece. Igual que jamás desapareció el que a ti te une a tu madre.

Imagen de: Katie M. Berggren

Consulta aquí mi diccionario completo de la p/maternidad de la A a la Z

La p/maternidad de la A a la Z es un carnaval de blogs iniciado por Trimadre a los Treinta que consiste en que cada p/madre participante describa un sentimiento al que ha descubierto un nuevo sentido con la p/maternidad, o una faceta de su personalidad que desconocía antes de ser p/madre. El objetivo es crear en red, colaborando un@s con otr@s, un “Diccionario de p/madres” con el que reírnos, emocionarnos y conocernos un poco más.

25 pensamientos en “La maternidad de la A a la Z: Con “U” de Unión

  1. Pingback: Mi diccionario maternal: EPÍLOGO. | El rincón de Mixka

  2. ¿Has conseguido terminar tu diccionario?
    Me ha gustado esta letra como broche final, porque realmente la maternidad es eso, la unión entre dos seres, y la familia que se crea.
    Besos especiales!

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  3. Esa unión que nunca se rompe con tu propia mamá es muestra de esa unión que siempre mantendremos con nuestros hijos, estén lejos o cerca, eso no importará. Esa unión que empieza en nuestra propia panza y se prolonga y se fortalece cada vez más. Esa unión que brinda el consuelo si está enfermo, las cosquillas al despertar, el beso de buenas noches. Esa unión de saber que puede estar dormidito en su camita, pero lo sientes cerca, en tu regazo.
    Hermoso texto 🙂

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  4. Ooooh vero que bonitooo!! Que razón tienes, nosotras seguiremos unidas aun que se corte el cordón, aun que se hagan grandes, aun que se vayan de casa….
    Besazos

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  5. Pero qué bonito y redondo te ha quedado este post, Vero! Esto del embarazo te sienta taaaaaaaaaaaaaan bien… 😉 Eres sensibilidad y amor materno en estado puro y no puedo estar más de acuerdo con esa sensación de unión imperecedera… que es lo que venga a decir un poco yo con mi universal. Unión a pesar de la distancia física… Conexión espiritual, mental… Implicación o fusión. Maravilloso post!
    Un abrazo guapísima!! ;)))))

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  6. ¿Si te dejo un pensamiento? Creo que mi mejor pensamiento del día, debo admitir que de todos los post, y todos me han encantado. Este me ha llegado al corazón, a las venas, al alma, a la mente, a los recuerdos, a mi pequeño y grande Ignacio. Unión, cinco letras que me hicieron recordar tanto. Todas tus palabras, como describes ese sentimiento de pertenencia, de protección hacia tu bebe, hacia esa vida que desde que se forma, cambia la nuestra por completo. Yo quiero añadir a tu post, que esa unión,que bien como tu dices no se desaparece jamás; ni con la ausencia física. Mi bebe estuvo conmigo durante cinco meses de gestación, enseguida me conecte desde ese primer positivo, desde sus latidos, desde sus movimientos, lamentablemente se fue de mi lado. Pero esa unión no se desvanece, lo tengo en mi mente en mi corazón, en mi alma, en todos lados. Tus palabras me han tocado en lo más profundo… Gracias por eso.

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  7. Eres Fantástica! Creo que has plasmado de manera tangible el vínculo que siempre existirá entre una madre y un hijo! Me encuentro identificado con tus palabras!! un gran post amor!
    Beso grande

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  8. Creo que casi todas, con unas letras u otras, hemos hecho un gran memorando hacia lo que es la maternidad, lo que nos evoca y lo que transmitimos.

    Besos especiales!

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  9. Que bonito y que bien explicado! Esa union es magica y espero que nunca jamas desaparezca! Imagino que aunque fisicamente no exista esa union se hace cada vez mas fuerte..aunque un dia me da la impresion, que cuando hara su propia familia, esa union un poco se afloja… 😦 aunque bueno, aun queda muuuucho, asi que a disfrutar de lo que tenemos ahora! 🙂

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  10. Vero, precioso cierre del #azdelamaternidad. Me hiciste emocionar. Qué puedo agregar, más que decir que suscribo a cada palabra. Es como el hilo rojo del que hablaba Bego al inicio del carnaval… ese hilo nos une por más que el cordón se haya cortado con el nacimiento. Siempre está ahí. Me encantó, che!
    Un besote enorme ;D

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  11. La pena es q tú cada día les quieres más y ellos cada vez te necesitan menos… es más, si tienes hijos varones, habrá un día en el q sean más válidas las teorías de otra mujer q las de su propia madre, horror!!!! Pero vamos a disfrutar de q aun se dejen dar besos y digan mamá xa cualquier cosa 😉

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    • ¡Ay las nueras! No me digas eso que yo tengo niño y el que viene, niño es también. ¡Y como los consejos y el amor de madre nada! Jajajajajajaja Es broma… Prometo ser una buena suegra 😉

      Cada vez se hacen más autónomos, pero es ley de vida, nosotras y nosotros un día también lo hicimos. Aunque yo creo que a pesar de esa independencia, esos lazos no desaparecen nunca. Mis padres, a mis 34 años, siguen siendo mis mejores consejeros. Los que siempre están y para los que siempre estoy.

      Disfrutemos de esta etapa, que ya tendremos tiempo de otras cosas 🙂

      ¡Un besazo!

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    • ¡Gracias Paula!

      Irrompible y que de alguna manera ese hilo se va haciendo largo, infinito, generación tras generación. Porque esa unión, en mi papel de hija, también lo siento. Como supongo que algún día lo sentirán mis hijos para conmigo y hacia sus propios hijos… Aunque para eso aún queda mucha vida por delante. Paso a paso… 😉

      ¡Un besote!

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    • ¡Totalmente de acuerdo guapa!

      Y se convierte en ese cordón umbilical invisible pero existente, que es tan fuerte que no desaparece nunca. Es irrompible. (Salvo en casos muy extremos… Que de todo hay. Pero eso no es lo que yo quiero significar en este post)

      ¡Muchas gracias cielo… Un besazo!

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    • Esta etapa es especial sin duda. Al menos vivimos más tranquilas…

      Como madre, recuerdo la primera vez que mi hijo mayor viajó sin mí, un viaje largo, con su padre. Es algo que aún no he conseguido superar… Cada día que se monta en el autobús para ir al cole sufro… Pero aun así todavía no ha llegado ese momento en el que él vuele completamente sólo. Ese día aún está lejos y que tarde mucho en llegar…

      Sin embargo te diré como hija, que yo con mis padres siento esos lazos fuertes y noto esa sensación de protección. Están ahí siempre y por encima de todo. Es más, están unidos a mí y a mi/s niños/s… ¿Realmente puede ser más fuerte esa unión?

      ¡Un besazo! 🙂

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