La maternidad de la A a la Z: Con “J” de Jolgorio

ADVERTENCIA: Este post puede por su contenido herir la sensibilidad de:

Aquellas mujeres y hombres que estén en pleno proceso de plantearse su próxima p/maternidad.

Aquellas mujeres y hombres que estén recientemente estrenando su título de p/madres.

Aquellas mujeres y hombres que estén inmersos en cualquier proceso de desjolgorización.

Si usted cree o tiene dudas sobre alguno de los puntos anteriores, absténgase a seguir leyendo. Si hace caso omiso a esta advertencia, hay profesionales de la psicología realmente buenos.

 

FlamencaWA¿Vaquero o falda? ¿Negro o rojo? ¿Tacón de aguja sí o no? ¿Salir “detranquis” o hasta que San Juan baje el dedo? ¿En tu casa o en la mía?… Ah, no. Esta última no… Y esa era mi mayor preocupación para el sábado por la noche si echo la vista atrás, me pongo de puntillas y rebobino diez años. Mi vida era puro jolgorio. Preocupaciones harto trancesdentales… ¿Me dará tiempo a hacerme las uñas?

Salir sábado sí y sábado también. Trasnochar sabiendo que una Coca Cola (Post no patrocinado) fresquita te esperaría en la nevera para aliviar las huellas de una noche loca, aderezada con un buen Ibuprofeno (o dos) y una larga tarde de sofá, o de cine, o de café y amigas comentando las mejores jugadas.

No había duda, quedarse en casa no era una opción, sábado sabadete camisa nueva y jolgorio al canto…

Según la RAE… Hablemos con propiedad, que esto es un post serio…

Jolgorio. (De holgorio). 1. m. coloq. Regocijo, fiesta, diversión bulliciosa.

Cómo me gusta esta definición, qué bien se explican estos chicos siempre…

Pero una se hace mayor (o menos joven) y decide que ya ha llegado el momento de hacer algo productivo en esta vida. Y decide organizar el jolgorio de su vida… Ah no, vale. Decide ser madre… Y se jodió el jolgorio. Ese momento de tu vida en el que innumerables cambios, a mejor, Vero… Ten en cuenta que también te leen buenas madres, se producen dando un giro de ciento ochenta grados a tu armonía desarmonizada. Y aquí es cuando te equivocas de cabo a rabo, sí, tú, querido o querida lectora. Te equivocas porque la maternidad no saca de tu vida la algarabía y el jolgorio. Sí, es cierto que el concepto cambia… Un poco…

Lo cierto es que sigues trasnochando, incluso muchas veces empalmas una noche loca de mocos y jarabe con la hora de ir al trabajo, ¡porque tú lo vales! Cambias barra con fila de chupitos por jeringuillas de Apiretal y termómetro a punto. Y mira que te han dicho veces que no mezcles, que no es bueno. Tu cara al día siguiente es más digna de un casting de película de terror, pero no importa. Nunca y digo nunca admitirás que esa noche ha sido una verdadera mierda horribilis, porque la maternidad es guay…

Cambias el tacón de aguja por un riguroso zapato plano, pero ojo, que es para sobrellevar mejor el jolgorio, no hay segundos motivos ni intenciones ocultas.

Tu vida social se mantiene, incluso aumenta. Las fiestas se multiplican. Sí, vale, son de cumpleaños, y no hay alcohol, ni karaoke. Sólo gusanitos naranjas, incluso algunos padres y madres a los que les gusta el riesgo se atreven con la Coca Cola sin Caferína (¡Que no, que no me llevo un duro, leñe!) Y ¿Qué me dices de los regalos? Pura aventura…

PeligroNiñoDurmiendoY cuando los santos abuelos una vez al año te hacen el favor después de meses de tanteo de quedarse con los pequeños saltamontes, ese día lo das todo, estás pletórica, te maquillas como una puerta, te calzas tus mejores tacones y te vistes con tus mejores galas, para terminar a las cinco de la mañana cual quinceañera, porque con dos cubalibres (Sí, en mi época se llamaban así) estás grogui perdida y tu vida vuelve a ser (aunque por poco tiempo) puro jolgorio. Y cuando por fin satisfecha te vas a la cama, empiezan los sudores fríos pensando que sólo te quedan cuatro horas de sueño, porque tú dormirías hasta las tantas, pero ellos no tienen piedad. En el fondo eres consciente de que esa opción no es viable.

Pero juro y perjuro que llegará el día en el que tú, vosotros queridos hijos míos estéis en edad de hacer lo propio y yo, estaré ahí para vengarme vilmente recordaros que quien sabe trasnochar, también ha de saber madrugar… Aunque la jaqueca no haya ser viviente que pueda quitártela.

¿Pero sabéis una cosa? Que nos quiten lo bailao. 😉 La vida está llena de cambios, nadie dijo que mejores ni peores, simplemente evolucionamos y donde dije digo, digo ¡Diego ven pacá! Y realmente, esa noche al año, aunque sólo sea una, en la que todo vuelve a ser jolgorio, la saboreo más que nunca y a mi niño (de momento sólo uno), no lo cambio por nada.

Consulta aquí mi diccionario completo de la p/maternidad de la A a la Z

La p/maternidad de la A a la Z es un carnaval de blogs iniciado por Trimadre a los Treinta que consiste en que cada p/madre participante describa un sentimiento al que ha descubierto un nuevo sentido con la p/maternidad, o una faceta de su personalidad que desconocía antes de ser p/madre. El objetivo es crear en red, colaborando un@s con otr@s, un “Diccionario de p/madres” con el que reírnos, emocionarnos y conocernos un poco más.

44 pensamientos en “La maternidad de la A a la Z: Con “J” de Jolgorio

  1. Pingback: Mi diccionario maternal: EPÍLOGO. | El rincón de Mixka

  2. Ay, qué hartá de reír me he pegado, jajajaja… Yo tampoco cambio mi jolgorio de ahora por el de antes, ni a mis hijos, ninguno de los tres, por una buena fiesta. Pero también es cierto que donde las dan las toman y deseando estoy que lleguen de fiesta a las cuatro de la mañana para pasar el aspirador a las ocho en punto…. Muajajajajajaja!!!
    ¡Besotes, guapetona!

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  3. fiesta jolgorio!!!!!jajajajajajaja. No se cambian, of course, pero sí es cierto que se tiene morriña….Ya sabes, siempre queremos lo que no tenemos.
    Pero nada que no se pueda hacer de vez en cuando, o que no hayamos hecho ya, jajajaja
    besos!

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    • Ay Paula…

      Pues claro que se tiene morriña y no tiene nada de malo reconocerlo. Y sí, así es… Siempre queremos lo que no tenemos. Yo creo que la cuestión es buscar el momento de hacerlo de vez en cuando y disfrutarlo. Desde luego me quedo con el jolgorio de la maternidad. 😉

      ¡Un besazo guapísima!

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  4. Querida Mixka, ya sabes que me gusta mucho pasarme por tu rinconcito, además de que me encanta como escribes, pero dime que eso no es veeeeedaaadd?????? y yo ¿que tenía pensado salir a bailar de nuevo cuando mi pequeña cosita estuviera en este mundo? no puede ser que mi pareja de baile sean los mocos!!!! jejejejejeje
    P.D. fuera bromas me ha encantado tu post y me he reído mucho mientras lo leía. La vida tiene etapas y ahora toca cambio de etapa

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    • Querida Carol…

      Siento comunicarte mediante estas líneas que todo lo expuesto en esta entrada se corresponde a pies juntillas con la realidad. De todas formas podrás bailar, sí, sí, claro. Salir es otra cosa. ¿Has oído hablar del Cantajuego? Lo pondrás, y te pondrás a bailar de hecho, y a cantar… Los mocos sólo serán un incómodo complemento 😉 jajajajajajaja…

      Un besote guapa, bromas aparte… Hay días malos y jolgorios y noches horribles, pero compensa y mucho. Como tú dices, la vida son etapas y cada cosa a su tiempo. Cuando podamos volver a “disfrutar” de esas soledad en pareja, echaremos en falta todos estos momentos y ya estarán lejos, muy lejos. Con lo cual, disfrutemos del jolgorio, sea cual sea.

      ¡Un abrazo, cielo!

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    • Ay Vero…

      Ese jolgorio anual que nos da la vida ¿Eh? 😉 ¿Cómo era?¿Despiporre? Pues ese… Me conformo. Después ya pueden venir el resto de jolgorios de la maternidad que los asumo de buen grado. Y no me voy a quejar que tú con tres madre mía…

      Está claro que independientemente de cuáles sean tus preferencias, juerga o mantita y sofá, la maternidad te cambia completamente la forma de vivir las cosas. Ni mejor, ni peor (Bueno aquí dejamos fuera los días de enfermedad…), simplemente diferente.

      ¡Un abrazo preciosa!

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  5. Yo soy de las que se atreven con la Cocacola sin cafeína, los gusanitos naranjas e incluso con los sandwiches triangulares de nocilla que tienen regustillo a chorizo!
    Si es que en la vida vamos de jolgorio en jolgorio…
    ¡Qué bueno, Vero, un besazo! 🙂

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  6. Jajajjajajja. Pues sí, cambia mucho el cuento y cuando en vez de uno son más, ya son palabras mayores!!!!

    Pero bueno, el jolgorio que nos dan también nos dan la vida.

    Muakkkkkssss

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    • Nena…

      No me lo recuerdes, que de verdad que casi que vivo mejor en la inopia. Sé que deben ser esos bichillos llamados hormonas que me hacen esconderme de la realidad, porque aún sigo sin ser consciente que de aquí a no mucho se acabó el dormir a pierna suelta. Volverán las juergas nocturnas cada tres horas, las interminables “itis” y un largo etcétera. Pero sí, desde luego que luego les miras y se te olvida todo… Aunque siempre nos quedará la aspiradora… Ahí lo dejo. 😉

      ¡Con lo que me va a mí la jarana!

      ¡Un besote gordo!

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    • Pues claro que sí… Y no tiene nada de malo reconocer que extrañamos esos momentos NUESTROS. Algún día los recuperaremos… Creo que en la edad del Imserso, más o menos 😛

      Un abrazo guapa y cada una con su jolgorio. Eso sí, Apiretal caca.

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  7. jajajajajajajajaja Pero que bien escribes jodiaaaaa!!!! q risas! y que identificada me siento.Lo que pasa que cuando yo estoy a tope de maquillada, arreglada, vestida, y con los taconazos puestos…. me entra un sueño de mil pares de narices! jjajajaja Besitos guapaaaa

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    • ¡Hola preciosa!

      Muchas gracias por tus palabras amore. Me alegro mucho de haberte arrancado una sonrisa… Pero… ¿Quién dijo sueño? Ah, no. Eso sí que no. Bueno, yo te voy a contar un secreto. Mientras me maquillo y me arreglo un poco siempre me tomo un café sólo doble bien cargado. Ya no soy lo que era… 😉

      ¡Un besazo fuerte!

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  8. jo, me has descrito a la perfección… nuestra noche esta vez fue la de Nochevieja y siiiiiiiiiiiiiiiiiiii pude dormir hasta las tantas porque estábamos en casa de mis padres y ellos estuvieron con los peques cuando se despertaron… biennnnnnnnnnnnnnnnnn.. pero ya hemos vuelto a nuestros jolgorios cotidianos y tendremos que esperar para repetir… feliz día y muy buena entrada

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    • ¡Hola guapísima!

      ¡Una triunfadora entre las filas! Yo este año tuve que ver cómo mis primos desfilaban con sonrisa de oreja a oreja, mientras yo y mi bombo nos quedábamos con cara de “Jo, qué envidia oye”… Pero bueno, hay más días que panes dicen, y ya me desquitaré. Si al final no pido tanto… Con una vez al año me conformo.

      Por cierto, espero que los jolgorios cotidianos no tengan nada que ver con drogas duras como el Apiretal o el Dalsy. 😉

      ¡Un abrazo fuerte!

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  9. Me sentí muuuy identificada. COn mi esposo fuimos hace cosa de un mes a una boda y dejamos a nuestra beba de 5 meses en ese momento en lo de mis suegros. Terminamos a las 7, a las 12 estaba en pie deseando ir a verla porque era su primer noche fuera de casa. Cuando llegamos a la casa de los abuelos la niña dormía una mini siesta, pasó divino, DURMIÓ TODA LA NOCHE!! y cuando despertó y nos vimos nos miró como diciendo “qué?, no se fueron hace 10 minutos uds?”…

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    • ¡Hola Flor!

      Oooooh… Así da gusto. Desde luego hablar hablamos mucho, pero soy plenamente consciente de que lo pasamos mucho peor los padres cuando hacemos una de esas escapadas esporádicas que los propios niños. Seguro que habrá de todo como en botica… Pero generalmente yo creo que se quedan con sus abuelitos tan campantes. Aunque tu pequeña es aún muy pequeña.

      (Tú sí que sabes salir de juerga, ¿Eh?)

      ¡Un abrazo!

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  10. Jajajaja como me he reído! Muy bueno, la verdad es que a mi esas noches locas me han gustado mas bien poco xD asi que no estoy nada familiarizada jajaja asi que como es tarde para echarme atrás espero que a este no le guste mucho la fiestuqui de apiretales y mocos jiji
    Un beso guapa!

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    • ¡Hola guapa!

      No, desde luego que la fiesta de mocos y apiretal no gusta nada de nada. No es sana, todos lo pasamos mal y también provocan “resaca”… Después de una noche toledana de esas al día siguiente no sabes qué hacer con tu cuerpo serrano.

      ¡Un besazo, preciosa!

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    • Nena…

      Es que tú estos post no has de leerlos, sólo los positivos, los que hablan de lo idílico de la ojera y esas cosas… Ya sabes que yo “desmadratizo” mucho, pero luego por mi hijo vuelo, incluso ma-to. No te me vayas a echar atrás porque igual el señor que vive contigo y que dicho sea de paso dice ser tu marido… Igual me crucifica por los siglos de los siglos! Y eso no me lo perdonaría. 😛

      ¡Un besazo mi niña!

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  11. jajajajajajaa…?donde queda ese viaje a punta-cana de fiestas y piscina-playa de día y de noche??…..lo mejor de ese jolgorio?llegue aqui tan desetresada que me quede preñi de mis mellizos..y no los cambio ni por toda la republica dominicana jajaja un beso. magnifico post guapa!

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    • Nena…

      Pues desde luego te relajaste pero bien… Que entraron dos en la diana! jajajajajaja… Di que sí, estoy contigo… Total, ¿Qué son nueve días en T.I, poniéndote hasta arriba de piña colada, helados, comida y buffet libre interminable, hamaca, sol y… en comparación con nuestros peques? 😉 Yo tampoco lo cambio, me los llevo.

      ¡Un besazo amore!

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  12. Muy bueno el post!!!!! yo ya escribí unos cuantos posts sobre lo que cambian las cosas después de ser madre pero el tuyo tiene mucha más gracia,jajaja… Y por supuesto, no cambio niños por juergas… Además, cuando salgo, ya no es igual… Ni alegrarnos la vista podemos porque los que salen, o están calvos, o tienen tripa,jajaja…

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    • ¡Hola preciosa!

      Así es… No tiene nada que ver, ni la plaza donde toreamos, ni nosotras mismas. Cómo se echan a perder los hombres ¿eh? 😛 La maternidad supone un cambio de 180º en nuestras vidas, pero eso no quiere decir que sea a peor. Simplemente es diferente. Las prioridades cambian, sin más. Pero ojo, yo reconozco que de vez en cuando, de vez en cuando… Necesito que me de el aire con mi marido a solas, o incluso, qué leñe! con mis amigas, o ir al cine a ver una de adultos.

      ¡Un besote fuerte!¡Gracias por pasarte!

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  13. He visto la advertencia y aún así lo he leído…me gusta el riesgo jajaja En sólo 4 meses aún no me ha dado tiempo a echar muchas cosas de menos, pero ya me las has dicho tú!!! jajajaja Si es que mira que has avisado… y luego digo que no soy cabezona 🙂

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    • Ay… Luego no digas que no te lo advertí 😉 Bueno… Tú ahora estás en uno de los momentos más dulces de la maternidad. Y ojo, que yo no cambio a mi/s niño/s (me da cosa hablar en singular, pero también en plural), pero la verdad es que te cambian los ritmos completamente. No quiere decir que sea malo, simplemente es diferente. Supongo que cada cosa, a su debido tiempo ¿Verdad? 😉

      ¡Un abrazo guapa!

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      • Tienes razón es muy dulce, pero el embarazo también lo era a pesar de todo lo que tuve, a veces echo de menos la barriguita.
        Como tú dices, todo a su tiempo y disfrutando al máximo porque a pesar de que es una locura es lo mejor del mundo.
        Mil besitos gordita guapa 😉

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  14. Mujer, ¡ay! espera que me seque las lágrimas… (eran primero lágrimas de risa luego pasaron a ser lágrimas del dolor que causa la visualización de la propia realidad. Jaajajajaja!)

    Esos sudores fríos del “me quedan cuatro horas”… y pensar que hubo un tiempo en que dormir hasta mediodía no era una frivolidad. “Hija, duerme y reponte, con que estés lista para comer me vale”. Bueno igual tampoco era así textual lo que mi madre me decía, pero en mi edulcoración de los recuerdos así quiero recorgarlo. En el fondo me daba igual. El caso es que ya se podía hundir el mundo que yo dormía hasta mediodía… ¡ay! dónde quedaron aquellos sueños reparadores.

    Gracias por las risas!! 🙂

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    • ¡Hola guapa!

      Sí, es cierto que nuestra mente maquilla a placer y a la carta los recuerdos, pero chica, es que queda mucho mejor, ¿verdad? Pero fíjate que en el fondo y aunque sea un giro brutal de 180º no nos importa tanto, que algunas repetimos, otras tripiten e incluso alguna osada, vuelve a repetir. ¡La ojera es bella! ¿O era la lorza?… 😛

      ¡Un abrazo, preciosa! Me alegro de que te hayas reído un rato 🙂

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  15. Yo he sido de pocas fiestas pero cuando he leído la parte de ¿me dará tiempo a hacerme las uñas? Me he mirado las mía y me doy cuenta de que hace ya más de una semana que están pidiendo un repaso a gritos. Si es que los ratitos que me quedan me los paso embelesada con la bichilla o mirando el blog y así no hay forma de mantener una apariencia digna.

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    • ¡Hola guapa!

      No, si aquí cada uno tiene, o mejor dicho, tenía sus juergas particulares… Pero ahora pasan a un segundo plano total. Aquellas tardes en una terracita… Silencio… Libro… SILENCIO… Libro… Acabaron durante al menos los próximos veinte años 😛 Mis cejas tienen personalidad propia, y un largo etcétera. Desde luego no sólo en la juerga está la cosa. Aunque esos ratitos mirando y admirando semejante belleza, delicadeza y dulzura, no tienen precio, las cosas como son. 😉

      ¡Un abrazo!

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  16. Yo tampoco cambio mi jolgorio de ahora por el de antes. Eso sí, echo de menos muchas cosas como el seguir haciendo ballet, pero claro, llega una edad en la que ya no se puede. O ir al cine más a menudo, y que no sea sólo películas de dibujos animados. Pero prefiero los besos amorosos de las Genovevas con mis ojeras mañaneras que levantarme por la mañana sola, sin besos y con ojeras :p

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    • No, yo tampoco cambio mi jolgorio actual por el antes. Aunque sí reconozco y no tengo ningún tipo de pudor al reconocerlo que de vez en cuando necesito esos ratos. El otro día pensando… Por seguir con tu ejemplo, vamos al cine mucho, muchísimo, porque al peque le encanta. Es un plan divertido, y además aquí en el norte es un recurso muy apañado para los días de lluvia, que son la mayoría. De repente empecé a pensar cuál fue la última peli que fuimos a ver maridín y yo… Ni me acordaba. Creo que fue Batman! No te digo más. Jajajajajajja… Pero la verdad es que verles a ellos esa carita de ilusión merece renunciar a todas esas cosas. Ya llegará el tiempo en el que podamos volver a hacerlo y echaremos en falta estos ratillos. 🙂

      ¡Un besote fuerte!

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