La maternidad de la A a la Z: “R” de Ratón Pérez

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Hoy no podía ser de otra manera, parece que todos los astros se han alineado a nuestro favor y se han asomado a nuestra ventana, para que el buenrollismo, la positividad y los motivos de alegría fluyan para poder llevar adelante nuestro nuevo reto familiar. Fuera gritos. (Espero y deseo que se queden y disfruten de una larga estancia en casa)

Pero desde luego que ese no es el motivo de este post. Ayer, día 3 de septiembre, Nano perdió su primer diente. Emocionado, ilusionado, nervioso y angustiado a partes iguales, pasó toda la tarde intentando buscar respuesta a las mil y una preguntas que le rondaban su imparable cabecita.

Vamos a conocer un poquito de la historia de este entrañable ratón… Cuenta la leyenda según la Wikipedia

Que El Ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños españoles e hispanoamericanos. Al igual que el hada de los dientes de los países de habla inglesa, cuando a un niño se le cae un diente lo coloca debajo de la almohada mientras duerme y, según la tradición, este personaje se lo cambia por un pequeño regalo o por monedas.

Esta tradición es prácticamente universal aunque adopta formas diversas en distintas culturas. Se le reconoce como “Ratoncito Pérez” en los países hispanohablantes, con la excepción de algunas regiones de México, Perú y Chile en donde se le dice “el Ratón de los dientes” y en Argentina, Venezuela, Uruguay y Colombia simplemente “El Ratón Pérez”. En Francia se le llama “Ratoncito” (la petite souris), en Italia se le conoce como “Topolino”, “Topino” (Ratoncito) o “Fatina” (Hadita) y en los países anglosajones este papel lo encarna el “Hada de los dientes” (Tooth Fairy). En el País Vasco -sobre todo Vizcaya-, se encarga “Maritxu teilatukoa” (Mari la del tejado) y en Cantabria es “L´Esquilu de los dientis” (La Ardilla de los dientes)[cita requerida]. En algunos lugares es tradición tirar los dientes de los niños a los tejados de las casas. Al Ratoncito Pérez originalmente no se le conocía más que por su apellido, pero hay algún cuento en el que se le ha llamado con el nombre de pila: Odón.

En nuestra casa obviamente nos ceñimos a la tradición. Después de hacer encaje de bolillos para zafarnos y salir de manera clandestina a comprar un regalo digno para la ocasión, afrontamos la tarde intentando buscar respuesta a la batería de preguntas que Nano nos fue disparando con puntería certera a ver si hacía diana:

¿Y cómo va a entrar en casa?

Pues suponemos que subirá trepando hasta la ventana y se colará en casa por ella. Con su magia (Lógico, aquí el factor magia era necesario, ya que la ventana durante la noche permanece cerrada…) El señor Pérez puede trepar porque es un pequeño ratoncito, y los ratones trepan (Por cierto, ¿Los ratones trepan?)

¿Le dejamos un aperitivo?

Oh! Si quieres que le dejemos un aperitivo, ¡es una idea estupenda! Pero deberá ser pequeña ya que es un pequeño ratón. Podemos dejarle un vasito pequeñito de leche o unas miguitas de pan.

-Ama, miguitas de pan, NO. Mejor una vasito pequeño de leche… ¡Pero a ver donde se lo pones! ¡Que sino no llega!

(Vuelve a entrar en escena la hechicería…)

-Tranquilo Nano, recuerda que el señor Pérez tiene magia, por lo que puede subir donde quiera… (Algunas veces pienso que me va a crecer la nariz como a Pinocho)

¿Tengo que limpiar el diente?

¡Claro! Esta noche, antes de ponerlo bajo la almohada, lo cepillamos para que quede limpito. 😉

¿Lo dejará en su sitio o se lo llevará?

 Eso lo tendremos que ver mañana cuando nos levantemos. Tendremos que mirar si ha decidido llevárselo o dejárnoslo de recuerdo. (Estrategia pura… obviamente conservaré ese diente hasta el fin de mis días. La decisión del ratón ya estaba tomada de antemano. ¡Acabáramos!)

¿Me traerá algo? ¿Qué me traerá?

¿Has sido bueno?

-Sí (Qué vas a decir tú alma de cántaro)

¿Has cuidado tus dientes?

-Sí (Eso es verdad. Pero… Qué vas a decir tú alma de cántaro…)

Pues entonces, supongo que sí, que algo te traerá.

¿Y si le escribo una carta con la lista de cosas que quiero?

Creo que el señor Pérez no acepta peticiones hijo, él, en función de si has sido cuidadoso con tus dientes, decide qué te traerá. Pero aun así, me parece una gran idea que le escribas una carta y se la dejes junto con el diente.

¡Qué gran idea!

20130904131758Lo curioso de todo es que él ya tenía sus propias teorías respondiendo a todas y cada una de las preguntas. Por lo que en ese sentido fue bastante fácil la cosa… Compartir su ilusión, vivirla y disfrutarla junto a él ha sido para nosotros super emocionante. ¡Su primer diente!

A las 17:00 horas del día de autos, el desdentado ya advertía de que ese día bajo ningún concepto la cena debía retrasarse. Cosa extraña, teniendo en cuenta que llevamos una temporadita en la que nos cuesta dios y ayuda que se alimente. Pero ante esta predisposición, nada que decir.

Y llegó el momento de irnos a dormir. Cepillamos cuidadosamente el cepillo, parecía que él no lo veía lo suficientemente limpio, y puso un empeño extra en adecentar su diminuto dientecillo. Y por fin, nos fuimos a dormir…

Lo cierto es que dado el estado de excitación que había tenido durante toda la tarde, no hubiera dicho jamás que caería tan rápido en los brazos de Morfeo… Pero cayó, vaya que sí cayó. Y entonces fue cuando mamá Mixka se colocó los largos bigotes, y una alargada varicilla para hacer una incursión en el dormitorio de la ilusionada criatura. Allí estaba su diente, perfectamente colocado. Lo recogí y dejé en su lugar un regalo. Le besé, me emocioné. Se hace mayor.

Por la mañana, por fin llegó la hora de descubrir si el buen ratón había sido generoso. Con una amplia sonrisa, miro a su alrededor en busca de su recompensa. Y allí estaba, perfectamente colocado. Su cara se iluminó al ver a Gerónimo Stilton. Un ratón en la luna. Encantado, agradecido, emocionado… su cara lo decía todo. Con el libro bajo el brazo, cual tesoro, nos dirigimos a casa de los abuelitos para mostrarles su gran tesoro…

Quizá os digáis… Vale ¿Y? ¿Qué tiene eso que ver con la maternidad?

Sólo puedo deciros que para mí este día, que para otras personas puede resultar insignificante, ha implicado muchas cosas. Como madre, os puedo decir, y siento ponerme ahora ñoña, que ese diente, el primero en caer, fue el primero en salir. El primero en asomar por esa boquita. Que no puedo evitar una vez más sentir una marabunta de sentimientos recorriéndome por dentro. Por un lado, alegría, la compartida con él. Por otro lado tristeza (Tristeza bien entendida), porque se me hace mayor. Porque cada vez siento más lejos a ese bebé que tantas cosas me ha enseñado. A amar sin condiciones. A apreciar cada momento, que por muy ridículo que parezca, para mí es grande, muy grande. A desarrollar una sensibilidad por pequeños instantes que en otro momento hubiera dejado escapar, y ahora sin embargo aprecio tanto.

Su primer diente… ¿Qué ha implicado para mí como madre? Muchas cosas. Mantener viva su emoción, la ilusión, su inocencia. Una labor harto importante y a veces incluso difícil ¡ojo!

Sentir como mi corazón se acelera cuando él abre sus ojitos, yo cámara en mano, preparada para inmortalizar ese momento. Es posible que él no sea consciente de todas esas cosas. Que para él al fin y al cabo lo importante sea abrir su regalo. Para mí es mucho más. Muchísimo más. Cosas que para mí no tienen precio, con un valor incalculable.

Y colorín colorado, hasta el próximo diente, aquí os esperamos…

Consulta aquí mi diccionario completo de la p/maternidad de la A a la Z.

La p/maternidad de la A a la Z es un carnaval de blogs iniciado por Trimadre a los Treinta que consiste en que cada p/madre participante describa un sentimiento al que ha descubierto un nuevo sentido con la p/maternidad, o una faceta de su personalidad que desconocía antes de ser p/madre. El objetivo es crear en red, colaborando un@s con otr@s, un “Diccionario de p/madres” con el que reírnos, emocionarnos y conocernos un poco más.

55 pensamientos en “La maternidad de la A a la Z: “R” de Ratón Pérez

  1. Pingback: Mi diccionario maternal: EPÍLOGO. | El rincón de Mixka

  2. Ohhh, qué bonito post Vero! Cada palabra que escribes hace que una sensación me recorra la piel y cómo hablas de tu hijo y todo y todo. Para ellos debe ser algo grande esto del Ratoncito Pérez pero para nosotras también. Mi hijo con 5 años ya está en ese momento que no deja de preguntarme cuándo viene el ratón jajajaja, y yo que no debe tardar mucho, así que emocionadito está pensándolo. Yo también en su primer diente un libro y moneda. Besitos

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  3. Que momentos tan mágicos, que recuerdos de nuestra propia infancia tienen estas pequeñas cosas, ese primer diente……..siempre será especial.
    Yo también tengo mi anécdota, pero en este caso, la del punto totalmente opuesto. El día que Lucas, hace ya unos años, me preguntó abiertamente por lo Reyes, que le contara porque le habían dicho, bla, bla, bla. Ese día, cuando terminé de explicárselo, me puse a llorar, no podía contenerme. Él me miraba anonadado, no entendía mi reacción. Yo lloraba, porque en ese momento, sentía que mi niño ya no era tan niño, que su inocencia se estaba yendo, me dio tanta pena……….. Así que hay que vivir cada momento mágico, cada diente o cada navidad, porque duran muy poco.

    Besotes

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    • Hola Diana!

      Te entiendo perfectamente, ese momento de lloro… Hace nada Nano dejó de dormir con Coco… Justo antes de irse de vacaciones. Pues me pasó igual que a ti. Me llevé un sofoco… Es como un paso más en ese crecimiento fugaz, de ese se hacen mayores tan rá… Y no puedes terminar la frase porque ya ha pasado un año más. Y ese momento que tú describes es a fin de cuentas el aterrizaje a la realidad, se nos hacen mayores. Y ojo, que así ha de ser… Pero te entiendo. Esa pena…

      Eso es lo que nos tiene que empujar a disfrazar de cada primera vez intensamente.

      Un besazo guapisisisimisima!!

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  4. ¡Qué preciosa entrada! La verdad es que la maternidad nos hace otrogarle a algunas cosas un gran valor sentimental. Te entiendo perfectamente. También en lo que de que hacen mayores, así, sin pedir permiso ni nada… ¡qué descaro! 😛
    Besotes.

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  5. Hola! Aún falta mucho tiempo para que el Ratón Pérez venga a visitarnos, pero sé que cuando lo haga, correré a leer este post 🙂 La verdad es que no me acordaba mucho de la historia. Algo recuerdo que cuando perdí mi primer diente, el ratoncito me dejó algo debajo de mi almohada (plata, creo). No sé si aquí o en Perú se apellida Pérez, voy a averiguar 😉

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  6. Vero, te ha quedado redondo!!!! Perfecto. Has sabido transmitir con palabras ese instante mágico en el que la magia entra de nuevo en casa aunque sea verano y falte mucho tiempo para los Reyes MaJos. Y en el que ser madre nos devuelve un poquito la esperanza de una vida más amable y alegre con las pequeñas cosas del día a día.
    Un abrazoteeee

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  7. Me ha encantado tu post sobre la caída del primer diente y mantener la ilusión en nuestros hijos del Ratón Pérez, cuánto aprecio le tenemos a este animalito que se lleva nuestras piezas ¿verdad? Mi mamá aún guarda nuestros dienticos, que hermoso ¿cierto?

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    • Hola guapa!

      Muchas gracias! Me alegro mucho de que te haya gustado.

      Mantener la ilusión de un niño es el “trabajo” maternal más bonito que puede existir, después de dar la vida. Ilusión es sin duda sinónimo de inocencia en este caso y yo como madre me siento muy orgullosa de poder hacerlo.

      Las piezas están a buen recaudo… Espero que no las encuentre por el momento!

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  8. Que ilusión hace lo de los dientes yo en casa tengo un no parar la mayor ya le cayeron 8 dientes y 3 muelas y al peque dos dientes y tiene uno por caer …. solo el echo de ver su carita de ilusión que bonito!!! Besos

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  9. Me ha encAntado tanto que se lo he contado por encima a mi hija ,cinco años y medio,y claro ya se le mueven todos 🙂 y soy tan atípica que me ha tenido q decir mi marido a q edad le salió el primer diente, seguro que en su día di el comunicado oficial pero ya se me había olvidado :(.un besazo

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  10. Vero!!! Que emoción!!! Me hiciste recordar el día que asomó su primer dientito! Yo sé que todavía falta para que se caiga, pero recuerdo exactamente que la emoción y la ilusión mer embargaron el pecho… mi bebé crecía. Y a la vez sentía una nostalgia tremenda por esa boquita desdentada que un día llegó al mundo (al nuestro) a llenarlo de alegría. Pura alegría! Desde ya entiendo tu emoción y espero compartir con vos el día que Muriel, como hoy (bueno, el 3) Nano, pierda su primer dientito!

    Un besote enorme che! Loviuuuuuuuuuu

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    • Ay Pao…

      Qué bonito. Me encanta lo entrañable que eres y el gran valor que le das, igual que yo a esas pequeñas cosas. Pequeñas, pero grandes a la vez, ¿cierto? Crecen Pao, muy rápido, pero todavía te quedan muchas “primeras veces” por experimentar. Disfrutar de esa ilusión que tú tan intensamente vives. Todas seguramente, pero tú especialmente. Me encanta.

      Lo único que te puedo decir es que espero que compartas esa emoción con nosotras, como siempre, como sólo tú sabes hacer. De verdad.

      Un besito che!! Loviu tooooooo amore!!!

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  11. Muy bien, bonita. Y que nadie dude de que la caída del primer diente no tiene ver con la maternidad, por favoooor. Está claro que es un momento especial e inolvidable y la oportunidad perfecta para recrear con nuestros hijos ese momento tan especial que vivimos de pequeñas. Me gusta mucho que en este diccionario haya una R de RATONCITO PÉREZ y R de Recreación de momentos.
    Un beso.

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    • Hola Nieves!

      Vamoooooooosssss hombre!!! No creo que nadie dude de eso siendo madre, eso seguro jejejeje 😉 Y me ha hecho mucha ilusión ver cómo todas las mamis que están un pelín más abajo en los comentarios, han contado y compartido sus sentimientos. Ha sido un post muy entrañable. Algunas incluso se han animado con sus propios ratoncitos!! jijijiji

      Un besote!!

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    • Hola Pauli…

      Esa primera vez de todas las cosas que tanta emoción y sentimiento nos produce a las mamis, bueno y a los papis… Me acuerdo que echó a andar estando con su padre de vacaciones… Me costó un disgusto tremendo!! jajajajaja ya lo he superado 😛

      Un besito reina mora!!

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  12. Hola preciosa!
    Me he reido y me he emocionado. Te he imaginado entrando sigilosa en la habitación de Nano camuflada cual ninja y se me ha escapado una carcajada. Y que decir de las preguntas de tu niño y tus respuestas!
    Normal que te emociones, es una nueva vivencia para tu hijo y para ti, aunque se trate del un diente. Ese diente marca el comienzo de una nueva etapa, y aunque seguirá siendo siempre tu pequeño sentirás nostalgia, pero a la vez orgullo y felicidad de ver como crece.
    La ilusión con la que lo acompañas me produce mucha ternura, estoy segura de que Nano es un niño muy feliz.
    Un abrazo guapetona

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    • Hola Pepita!!

      Tal cual lo describes… jajajajaja Abriendo la puerta con sumo cuidado, de puntillas… y con el regalo tras la espalda… por si las moscas!!

      Nano es un loro, pero un loro, loro. Tiene unos razonamientos y unas preguntas que me muero de risa con él… jijijji

      Y sí, ese primer diente es sin duda la muestra de que se me va haciendo mayor, empieza otra etapa, que coincide con una nueva en el cole también… Estoy ñoña hija… Pero tal cual lo describes.

      Gracias guapísima!! Un besazo… 🙂

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  13. OOOOOH!!
    Qué bonito homenaje a tu peque, Vero, al menos yo lo veo así.
    Gracias a su diente caído al Sr. Pérez has vivido momentos mágicos con él, te has metido tanto en su mundo que casi le escribes tú la carta al ratoncito para ver si caía algo. Has transmitido perfectamente lo que se siente ante la llegada del famoso ratón, y a mí me has hecho recordar los nervios, la intriga, la emoción y el orgullo de “estar mellada” que vivía cada vez que un diente de leche decía “bye bye”.
    Genial entrada. Muy tierna. Me ha encantado el diálogo con Nano.
    Loviu princesa

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    • Gracias Noni….

      Ya sabes que pongo el lado ñoño on… y no se pue’aguanta’…

      Mira que no soy muy sentimental que digamos, pero hay cositas que me hacen dar un vuelvo al corazón. Verle a él tan contento, tan ilusionado… Me hacen convertirme en una niña en un abrir y cerrar de ojos.

      Yo descubrí enseguida que de ratón nada de nada… Mis padres no eran muy buenos disimulando… por lo que esa ilusión de la magia, la perdí bastante pronto. Quiero que él disfrute de esos momentos mágicos y para mí es un placer contribuir en ello. Soy su madre!!!

      Un besito mi niña… Loviu to. 🙂

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  14. Uf, el Ratoncito Pérez ha tenido mucho trabajo estos días, pues se pasó por nuestra casa para llevarse el tercer diente (una paleta de arriba!) que le cayó el Mayor. Su primer diente le cayó el año pasado, justo el día antes de empezar 1º de Primaria (y también fue el primero que le había salido ;-D). Él se empeña en dejarles quesitos, y el Ratón le deja monedas de chocolate, gominolas e incluso un Vale por una tortilla de patatas (al cual el Mayor es adicto). Pero mira, me ha parecido genial lo del libro del ratón Gerónimo Stilton, voy a comprarle uno porque ya se le mueve otro piño 😀

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    • Qué ilusión!!

      Pues a Nano casi casi, empieza el día 11 las clases, osea que muy parecido! 😉

      Me parece un detalle muy bonito que quieran cuidar al ratón!! No vaya a ser que venga y se arrepienta, y no les deje nada!! jajajajajaja

      El regalito la verdad es que lo teníamos claro, además le gusta muchísimo leer. 😉

      Un besito guapa! Gracias por compartir tu experiencia!!

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  15. ¡Qué momentazo esto de la caída del primer diente! Por cierto, que ahora que me hallo inmersa en el tema de la decoración para la habitación de la bichilla, he visto que venden unos vinilos pequeñitos que se pegan al rodapié, la puerta o la pared, que simulan una puertecita pequeña como la entrada a una ratonera por la que vendría siempre el Ratoncito Pérez. Hala, ahí lo dejo como idea.

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  16. Guay el post y guay tu hijo posando sin diente! Me ha traído una de recuerdos que no veas. Todavía queda mucho para que se le caigan a Claudia, ni siquiera le han salido, pero dejaré escritas las ocurrencias que tenga de la misma manera que lo has hecho tú. Seguro que algún día les encantará leerlo (y a nosotras releerlo) 😉

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    • Hola preciosa!

      Los primeros dientes que salen… Los primeros que se caen… La verdad es que lo recuerdo de mi niñez vagamente, pero la ilusión con la que lo ha vivido Nano, eso a una madre no se le olvida. ¿Sabes por qué he querido recoger este momento en forma de post? Porque no quiero por nada del mundo perder ni un sólo recuerdo del momento. De su primer adios a los dientes de leche. De su primer y ahora sí real ¡Hola! Me hago mayor. Y porque me encantará releerlo seguro, como tú dices en unos añitos.

      Ya llegará el día en el que a Claudia le asome su primer dientito… Cuando sonría y veas una boca libre con un filo blanquito asomando. Y ya me contarás, porque sé que lo vivirás con mucha ilusión. El siguiente paso será este. ¡Pero no tengas prisa!

      Un abrazo guapísima!

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  17. El primer diente!!!!!!!!!! que emoción…..supongo que habrás estado todo el día feliz esperando el momento de poner su regalito en la almohada!!!!!!!!!!
    Como pasa el tiempo verdad??? ainsssss que mayor……
    Besooooooooooooooooooootes pinsesa

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    • Gracias cielo,

      Sí, la verdad es que me he levantado muy emocionada, con ganas de ver su carita. Ayer estaba tan emocionado porque llegara la noche… Con tanta ilusión en sus ojos… Imagínate, eso para mí es super importante. Su primer diente. El primero que le salió, el primero que se le cayó.

      Un beso.

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      • Me ha encantado leer tu emoción por este momento….y te entiendo perfectamente aunque a Nenúfar aún no se la haya caido ningún diente, pero me pasa igual cuando la miro, y veo que mi bebé gordita ha quedado en un recuerdo…..aiiiiiinnnnns joooooooo que llorooooooooooo

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    • Hola guapa!!

      Pues sí, mucha ilusión compartir con él esos momentillos,cy a él sólo hay que verle la cara… Pero yo creo que a las madres, por lo menos con los primeros, seguro que nos hace más ilusión!! Somos ñoñas… Jajajajajaja después del décimo diente, supongo que perderá algo de euforia la cosa.

      Un besazo guapa!
      Con cuatro es chuqui aún, pero en la clase de Diego ya hubo alguna niña a la que se le cayeron bien pronto!

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  18. Ya me extrañaba a mi tardar en leerte. Entraba y no veía post, como puede ser, me decía, y aquí está. El ansiado post del Ratoncito Pérez. Tenía ganas de leer uno así, para poderme centrar en un futuro, pero oye, que mi hija, -4 años-, cada poco dice que se le va a caer un diente. Y le digo, que no, que aún te quedan un par de años hasta que se te caiga…

    Y además, que sepas que es familiar mío, ese Ratoncito. Es un poco tímido, pero en cuanto te visita un par de veces, debe ser que coge confianza, y te deja un montón de cosas.

    Ahora, fuera bromas, me encanta que sea un libro lo que le ha caído, pero… Como lea tu blog, -tu hijo- y tus frases “reales”, se va a llevar un chasco… Y digo que me encanta que sea libro, aunque sea de ratones, porque es fomentar a la lectura. Y porque yo recuerdo una visita del Ratoncito en el que me dejó dos de los libros que más me han gustado en toda mi corta vida, y que he releido algo así como unas treinta mil veces: Momo y El paquete parlante.

    Besos amorosos.

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    • Hola hermana!! 😉

      Sí, eso lo tenía muy claro. El regalito iba a ser algo educativo en cualquier caso. Eso no quita para que también le deje una moneda de chocolate o alguna chuche, pero prefiero ese tipo de regalos. De hecho, le encanta leer. El libro tiene 47 páginas y ya se ha leído 33… y todo el rato ¿Ama, si el libro tiene 47 y he leído X, cuántas me quedan? jajjajajajaja Mira, me lo como. Qué te voy a decir yo, que soy su madre.

      Un besito mi niña!!

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  19. Muy entrañable el relato.. Lo esperaba con ganas porque mi hija mayor cumplira 5 años en unos días (yo hace un mes que fardo de hija de 5 años) y en cualquier momento se le puede caer el primer diente.
    Aquí no viene el ratoncito Perez sino el hada de los dientes, tendré que pensar quién le traerá el regalito.. Yo prefiero el ratoncito, pero quizá para ella será mejor seguir la costumbre local. Qué ilusión!
    Ahora que lo pienso se me van a juntar la mayor perdiendo dientes y el peque estrenandolos jeje!
    No sé si estas situaciones emocionan más al niño o a la madre!

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    • Hola guapísima!!

      ¡Pues en breve empezará a llegar el hada! En la clase de Nano hay niños y niñas que el curso pasado ya perdieron un montón de dientes, osea que en cualquier momento.

      El ratoncito Pérez es entrañable… pero seguramente que es mejor que sigas las costumbre locales, para que no se líe. Te lo digo por experiencia… Aquí en navidad, en Bizkaia viene Olentzero y Cantabria Papá Noel… Bueno, pues tiene un jaleo el pobre que no se aclara… jajajajajaja 😉

      A ellos lógicamente les hace mucha ilusión… el regalo, a nosotras las madres y los padres, nos emociona otra cosa bien distinta. Pero compartir esa ilusión es incomparable.

      ¡¡Ya me contarás!! Ya verás qué emocionante…

      Un besito volando para Bulgaria!

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